
Ayer sábado 12 de marzo reuní de nuevo a los participantes del curso "Essential Workshop" del pasado noviembre. Ellos sabían que se iban a volver a encontar unos meses después para contar sus avances a la hora de poner en práctica lo aprendido.
Empezamos refrescando los conceptos imprescindibles, lo que nos ayudó a centrar la sesión y recordar los principios que habíamos trabajado en noviembre. Revisamos después la coherencia entre los focos de sentido inmediatos y el planteado a muy largo plazo, para ver si el esfuerzo inmediato sumaba al resultado último. Otro trabajo importante fue ver si los focos de sentido estaban centrados en "medios" o en "fines" reales y sobre todo relevantes. Solo saber que existe un propósito elevado, que picamos piedra todos los días con la referencia de construir catedrales, nos permite no perder nuestro norte en los momentos de dificultad.
La experiencia reafirmó que el workshop inicial necesita un seguimiento cierto tiempo después para ver cómo funcionan las cosas cuando se está pegado al terreno y uno despliega las ideas en el mundo real. Sin este último paso todo puede quedar en "bla bla bla...", y de eso ya tenemos suficiente en nuestras organizaciones, país y mundo.


